Blog sobre coches combustible mantenimiento taller

Factores que influyen en el ahorro de combustible y batería de un coche

El consumo de combustible es uno de los factores que siempre están presentes en las mentes de los propietarios de vehículos en todo el mundo, ya que el gasto que conlleva es uno de los principales desembolsos relacionados con tener vehículo propio.

Ahorrar combustible es una tarea que dependerá de que el conductor siga una serie de consejos básicos y que mantenga a punto los neumáticos y ejes del coche. A continuación listamos los principales factores que te pueden ayudar a ahorrar:

Neumáticos eficientes

Es muy importante tener un mantenimiento óptimo de los neumáticos ya que es la parte del vehículo que está en constante contacto con el asfalto. Según los fabricantes, unos neumáticos desgastados pueden aumentar el gasto de combustible un 15%. Para evitarlo, hay que comprobar que el dibujo del neumático sea de más de 1,6 mm.

También hay que revisar la presión de los neumáticos según el modelo de coche y neumático teniendo en cuenta que en verano con las altas temperaturas puede aumentar.

Además, el tipo de neumáticos puede ayudarte a ahorrar. Existen neumáticos que debido a su ligero peso ayudan a ahorrar combustible. Debido a su área de contacto y al tipo de caucho utilizado, estos neumáticos tienen una menor resistencia a la rodadura que un neumático convencional, de modo que la fricción del caucho contra el asfalto “frena” el movimiento del vehículo.

En promedio, representan un ahorro de combustible del 3%.

Además, su vida útil es aproximadamente un 20% más larga que la de un neumático convencional. El único inconveniente es que su agarre es menor que el de un neumático normal.

Aire acondicionado/ ventanillas

¿Qué consume más, bajar la ventanilla o encender el aire acondicionado? Aunque se trata de una pregunta controvertida, pues en el consumo de carburante inciden diversos factores, como el modelo de coche, la antigüedad de este, su motorización o el estilo de conducción de cada persona, entre otros, el Laboratorio Nacional Oak Ridge se ha encargado de investigar esta cuestión y establecer unos estándares generales desde los que partir.

Los resultados indican que el aire acondicionado encendido a media intensidad supone un gasto ligeramente superior al de rodar con la ventanilla bajada, a velocidades comprendidas entre los 60 y 95 km/h aproximadamente. Por encima de estas cifras, se revierte esta situación y se agranda la brecha en favor del uso del aire acondicionado, con un ahorro estimado de 0,3 litros cada 100 kilómetros.

Tipo de combustible:

Elegir un combustible de alta calidad permitirá al motor del coche optimizar su funcionamiento. Por ese motivo, es importante tener en cuenta el tipo de gasolina o gasóleo que se adquiere ya que aunque el precio del litro pueda ser más barato en algunas estaciones de servicio, su rendimiento puede ser mucho menor.

Estilo de conducción:

Otro de los múltiples factores que influyen en el consumo de carburante es el tipo de conducción que se practique. Podemos ahorrar hasta un 30% por el simple hecho de evitar circular de forma agresiva y teniendo en cuenta los siguientes factores:

Velocidad y resistencia al viento

La relación entre velocidad y consumo de combustible es directa. Al acelerar más el vehículo, el motor debe trabajar más y por lo tanto consumir más combustible, lo que aumenta si conduce en contra del viento. A mayor velocidad, mayor es dicha resistencia y el motor debe superar la fuerza del aire para que el coche avance, por lo que aumenta el consumo.

Además hay que evitar los acelerones y frenazos repetidos a lo largo de un trayecto para ahorrar combustible. Diversos estudios sostienen que conduciendo con marchas largas a una velocidad constante se puede ahorrar hasta un 10% de gasolina.

El freno

Es recomendable frenar mediante la pérdida energética del motor sobre todo en las bajadas, ya que el uso de los frenos durante un tiempo excesivo e intenso aumenta el consumo y puede dañarlos. Por esa razón, un aspecto imprescindible es la previsión: ser conscientes de lo que sucede a nuestro alrededor y tratar de evitar frenazos bruscos para ahorrar combustible.

El uso de las marchas

A la hora de conducir, es preferible utilizar siempre la marcha más larga que podamos según la carretera, el vehículo y las condiciones del tráfico. De esta manera gastaremos menos combustible al hacer que el motor esté menos revolucionado. Además, es importante evitar conducir al ralentí ya que aumenta sensiblemente el consumo y las emisiones.

Mantenimiento:

No solo es importante el mantenimiento óptimo de los neumáticos. Un motor mal afinado también consume más combustible y hasta elementos como un filtro de aire sucio pueden disminuir el ahorro de combustible en autos con motor de carburador. Para conocer qué tan frecuentemente deber hacerle mantenimiento a tu coche, lee nuestra última publicación al respecto.

Coches eléctricos – Cómo aumentar la autonomía:

La batería de un coche eléctrico es uno de sus elementos más caros y la autonomía es una preocupación constante para sus conductores. Muchos de los consejos anteriores pueden aplicarse también para el ahorro de batería en un coche eléctrico y para garantizar una larga vida útil.

A la hora de conducir, la clave para que la batería de tu vehículo dure más tiempo y puedas aprovechar al máximo la autonomía eléctrica es anticiparse a las circunstancias conduciendo de manera suave y eficiente evitando acelerones bruscos ya que así exiges mucha potencia a tu eléctrico lo que penalizarás la autonomía. Pisa el acelerador de manera suave y aprovecha las inercias y retenciones con el freno para recargar la batería, transformando energía cinética en energía eléctrica.

Además, muchos de los coches eléctricos del mercado cuentan con varios modos de conducción que puede proporcionar al conductor varias configuraciones diferentes para reducir los consumos de los sistemas internos del coche. Así, por ejemplo, un modo de conducción ECO, recorta la potencia del motor en las zonas urbanas, donde las exigencias son menores.

Climatización:

El sistema de climatización de un coche eléctrico varía respecto al de los vehículos de combustión. Estos utilizan, para calentar el habitáculo, el calor generado por dicha combustión y, para enfriarlo, un sistema de aire acondicionado. Sin embargo los coches eléctricos no cuentan con la posibilidad de tomar aire del motor para la calefacción.

El sistema de preacondicionamiento del habitáculo, mientras se encuentra cargando conectado a la red, y que incorporan la mayoría de los coches eléctricos, permiten ahorrar mucha energía. Con esta estrategia se puede iniciar el viaje con el vehículo ya adaptado a la temperatura deseada, sin necesidad de utilizar la energía de la batería.

Cuidado de la batería:

Con el tiempo y el uso, las baterías de los vehículos eléctricos se degradan y pierden capacidad, reduciendo la autonomía para cada carga. Estadísticamente, las baterías tienden a retener el 75 % ciento de su capacidad máxima durante al menos cuatro años. Pero la rapidez con la que se deterioran depende en gran medida de cómo se usen.

Las temperaturas extremas y la humedad afectan mucho a las baterías de iones de litio. Tanto el frío como el calor pueden degradar los componentes y, además, en el caso del calor afectará también a la autonomía. Por ello es aconsejable aparcar el coche siempre en garaje o en una zona resguardada de la meteorología adversa.

También, para preservar este elemento vital en un coche eléctrico es aconsejable no recargarlo siempre hasta el 100 %. Cuanto más tiempo pasa un vehículo con la carga completa o cerca de ella, peor es para la vida útil de la batería. Lo mejor para preservar su estado óptimo es mantener una carga entre el 20 % y el 80 %. 

Para más información sobre el cuidado de tu vehículo, contáctanos para asesorarte y ofrecerte los mejores precios para el cuidado de tu coche.

Deja un comentario